La resolución, aprobada por los Consejos Científico, Pedagógico, de Escuela y por la Dirección del IE-ULisboa, tiene como objetivo orientar a la comunidad académica sobre la aplicación de estas tecnologías. La IAG debe ser vista como un apoyo al aprendizaje y la investigación, y no como un sustituto del pensamiento crítico y la originalidad.
El documento enfatiza principios fundamentales como la transparencia, la responsabilidad, la supervisión humana, la ética, la seguridad y la igualdad de acceso al conocimiento. Los docentes y orientadores deberán informar a los estudiantes sobre las formas de uso permitidas y las restricciones aplicables en cada contexto académico.
Los usuarios de herramientas de IAG deberán declarar explícitamente su uso, garantizando al mismo tiempo la protección de datos personales, de trabajos de terceros y de información sensible. Esta medida busca asegurar la integridad académica y la confidencialidad de los datos.
En los trabajos finales conducentes a la obtención de grado, se introducirá la obligatoriedad de una Declaración de Integridad, donde se deberá indicar si y cómo se utilizó la IAG. La resolución prevé actualizaciones futuras para adaptarse a la evolución de estas tecnologías.




