El objetivo de este ejercicio es capacitar a la población para saber cómo actuar en caso de sismo, a través de los "3 gestos que salvan": agacharse, protegerse y esperar. La iniciativa busca concienciar a los ciudadanos sobre el riesgo sísmico y animarles a participar en la construcción de comunidades más seguras y resilientes.
Considerado un acto de ciudadanía y un compromiso cívico, el ejercicio desafía a organizaciones públicas, privadas y asociativas a involucrar a sus trabajadores y colaboradores en la mejora de su preparación y reacción ante sismos. La preparación individual se considera el punto de partida para reforzar la seguridad colectiva.
La ANEPC subraya que la adhesión a esta iniciativa contribuye a ampliar el alcance de la acción de concienciación y a reforzar la preparación de la población ante el riesgo sísmico, movilizando a todos para la protección civil.




