La intervención, que se enmarca en el Plan de Fuego Controlado aprobado, contribuye a la creación de un mosaico de discontinuidad de combustible asociado a la Red Primaria de Defensa del Bosque Contra Incendios. El objetivo es permitir una gestión más eficaz del territorio y la prevención de incendios rurales.
La acción contó con la colaboración de las corporaciones de los Bomberos Voluntarios de Caminha y de Vila Praia de Âncora, además de la participación de seis equipos de Zapadores Forestales, que integraron la iniciativa en un componente de formación práctica.
El fuego controlado se presenta como una herramienta esencial en la gestión de los espacios forestales, permitiendo reducir la carga de combustible vegetal, aumentar la seguridad de las poblaciones y reforzar la protección de los ecosistemas.
Esta apuesta por acciones preventivas refleja la importancia que el Municipio de Caminha otorga a la preservación del bosque, a la valorización del territorio y a la mitigación del riesgo de incendio.




