El día comenzó con un almuerzo donde se sirvió la tradicional sardina, en un ambiente de buen humor y conversación entre los participantes. La iniciativa tuvo como objetivo combatir el aislamiento social y promover la convivencia intergeneracional.
Durante la tarde, la convivencia continuó al son de música y baile, recreando la atmósfera de una fiesta popular minhota. El evento destacó la importancia de valorar y respetar a la población mayor.
“"Mais do que festa, estes momentos são uma forma de cuidar. Combater o isolamento social e promover a convivência entre gerações é também cuidar da saúde mental de quem mais fez pelo nosso concelho."
César Figueiredo, Presidente de la Cámara Municipal de Mêda, estuvo presente y subrayó la contribución fundamental de la población mayor para el desarrollo del municipio, destacando que estos momentos de convivencia son esenciales para la salud mental de los ancianos.




