El Mecanismo Nacional de Prevención (MNP) sigue esta realidad a través de visitas regulares a lugares como prisiones, centros educativos y unidades de salud mental. Desde hace varios años, el MNP identifica en los centros educativos a niños y jóvenes con significativas necesidades de salud mental. En 2022, la mitad de los jóvenes internados recibía seguimiento en esta área, una proporción que en algunos centros superaba el 80%.
La recomendación para crear una unidad específica, la "Casa Amarilla", junto al Centro Educativo de Bela Vista, aún no se ha materializado completamente. El proyecto se ha redefinido para la estabilización de situaciones críticas y se espera su apertura. Esta insuficiencia de respuestas se extiende también a la acogida especializada de niños y jóvenes en el sistema de promoción y protección.
En 2025, cinco unidades visitadas acogían a 61 jóvenes, diez con cuadros de salud mental complejos. Seis mayores de 18 años permanecían en acogida, cinco con enfermedad mental grave. Estas estructuras no sustituyen cuidados clínicos especializados, siendo esencial reforzar la articulación entre Salud y Seguridad Social para garantizar la continuidad del apoyo.
La falta de respuestas sociales adecuadas conduce, en ocasiones, al recurso a medidas judiciales de internamiento, con el estatuto de las unidades especiales de acogida aún por regular. En los establecimientos penitenciarios, el MNP ha detectado graves problemas de salud mental, automutilación e intentos de suicidio, agravados por la sobrepoblación.
El MNP también ha iniciado la preparación de un informe sobre las condiciones de privación de libertad de personas inimputables, cuya conclusión está prevista para finales de 2026, centrándose en el internamiento y la protección de sus derechos. La Defensoría de Justicia subraya la importancia de respetar la dignidad, escuchar las necesidades y promover la inclusión en la comunidad.




