Para marcar la fecha de forma simbólica, el ayuntamiento preparó una recepción especial para los viajeros, sorprendiéndolos con la oferta de un pequeño recuerdo.
Este gesto refleja la esencia del turismo en Boticas: el arte de recibir bien, la valoración de la identidad local y el orgullo de compartir la riqueza cultural, gastronómica y paisajística del municipio.
En un territorio donde el turismo desempeña un papel fundamental para la preservación de las tradiciones y la dinamización de la economía local, cada visitante es visto como una oportunidad para proyectar lo mejor de la región al mundo.
La iniciativa reforzó el compromiso del municipio en promover un turismo sostenible, cercano y auténtico, con el objetivo de dejar en los visitantes un recuerdo duradero y la invitación renovada para regresar a Boticas.




