La intervención tuvo como principal objetivo reforzar las condiciones de seguridad, mejorar la operatividad del pontón y valorar una zona de gran importancia para la navegación y las actividades ligadas al río.
La obra contempló trabajos de dragado, la mejora de las condiciones del muelle existente y la prolongación del pontón, que pasó de 18 a 24 metros. Esta solución permitió alejar la estructura de la orilla, reduciendo el impacto futuro del azolvamiento y garantizando mejores condiciones de uso a sus usuarios.
A partir de ahora, el pontón flotante ofrece mayor eficacia en el apoyo a las embarcaciones y a las operaciones de socorro, reforzando simultáneamente la seguridad de la navegación y la funcionalidad de un equipamiento esencial para quienes utilizan la Foz do Rio Minho.
Esta intervención constituye un paso más en la valorización de las accesibilidades fluviales y marítimas del municipio, garantizando mayor seguridad, funcionalidad y durabilidad a un equipamiento fundamental para la actividad marítima y para las entidades que diariamente operan en esta zona del estuario.




