El autoexamen de mama es un gesto simple, que dura solo unos minutos y puede realizarse en casa. Se recomienda hacerlo todos los meses, de 7 a 10 días después de la menstruación o en un día fijo de cada mes. El procedimiento incluye cuatro pasos: observar las mamas en el espejo, palpar con movimientos circulares, comprimir suavemente los pezones y repetir el procedimiento mensualmente, también en posición acostada.
Las señales de alerta a tener en cuenta incluyen nódulos o bultos, cambios en la piel (arrugas o hoyuelos), enrojecimiento o calor, secreciones inusuales o dolor persistente. En caso de detectar alguna alteración, se aconseja mantener la calma, registrar los síntomas y programar una consulta médica.
Es importante recordar que el autoexamen no sustituye el cribado ni la consulta médica. Deben mantenerse las consultas y los cribados recomendados para la edad, y buscar asesoramiento médico siempre que se detecte alguna alteración. Aunque es más raro, los hombres también pueden desarrollar cáncer de mama, por lo que esta información es importante para todos.




