La primera intervención se llevó a cabo en la especialidad de Urología, utilizando un sistema de cirugía robótica de última generación. Esta tecnología permite procedimientos mínimamente invasivos con alta precisión, mayor control de los movimientos quirúrgicos, y ofrece ventajas como mejores resultados clínicos, menor riesgo de complicaciones y una recuperación más rápida de los pacientes.
Inicialmente, el equipo se utilizará en Urología, con planes de extensión futura a Ginecología y Cirugía General, ampliando el acceso a esta tecnología diferenciada.
Nuno Pires, Director del Servicio de Urología, destacó que la cirugía robótica representa una evolución significativa de la cirugía laparoscópica, proporcionando mejores condiciones de trabajo y mayor precisión. Subrayó el potencial de la tecnología para mejorar resultados, aumentar la eficacia y reducir complicaciones.
La implementación del sistema incluyó un plan de formación especializado en Bélgica, que capacitó a dos cirujanos y dos enfermeros. La primera cirugía fue realizada por la uróloga Joana Polido, con la participación de Carla Soares (uróloga), Carolina Henriques (anestesióloga), Paula Neves, Joana Cardoso, Gonçalo Cavaco (enfermeros) y Teresa Neto (técnica auxiliar de salud), con el urólogo José Preza Fernandes como formador.
Con una inversión de 2.398.500 euros, la adquisición de este equipo moderniza la ULSAR y refuerza su capacidad de respuesta. Esta inversión, financiada por el Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR), busca ampliar la diferenciación de los cuidados quirúrgicos y crear nuevas oportunidades de tratamiento para los usuarios.




