Más de un centenar de estudiantes y diplomados de todas las escuelas de la Universidad Politécnica de Setúbal (UNIPS) han iniciado la 10ª edición del Programa de Mentoría Alumni, que apoya la transición al mercado laboral a través del acompañamiento por profesionales con al menos cinco años de experiencia. La sesión oficial de lanzamiento, celebrada ayer miércoles, reunió a mentores y mentorandos, organizados en 56 equipos, en un primer momento de contacto y compartido. La colaboración se prolongará, al menos, hasta el final del curso académico.
Con un reconocido impacto en la trayectoria profesional de los estudiantes, el programa valora uno de los activos de la institución, sus diplomados, poniendo su experiencia al servicio de quienes aún se encuentran en formación. La constitución de los equipos se basa principalmente en la compatibilidad entre perfiles, más que en la correspondencia entre áreas de estudio y carreras profesionales.
En la sesión de bienvenida, la rectora de la UNIPS, Ângela Lemos, apeló a los estudiantes, mayoritariamente finalistas, a “aprovechar al máximo este programa, sacando partido de la experiencia de vuestros mentores, en diferentes áreas, y a explorar vuestras debilidades, transformándolas en puntos fuertes”. La responsable también agradeció a los diplomados su participación continuada, manifestando satisfacción por “percibir que el mercado los reconoce y que están siempre abiertos a iniciativas en las que puedan innovar, pensar y hacer diferente”.
Carlos Mata, vicerrector de la UNIPS para la Empleabilidad, destacó la importancia del “compromiso” para asegurar la continuidad de los 56 equipos y el beneficio mutuo de la experiencia. “El éxito para nosotros es ver el crecimiento de nuestros estudiantes a lo largo de esta experiencia y percibir que los mentores vuelven, en cada edición, para repetirla”, afirmó.
Sérgio Veríssimo, licenciado en Gestión de Sistemas de Información y máster en Ciencias Empresariales, es mentor desde hace cinco años y ya ha acompañado a unos 10 estudiantes. Explicó que el valor añadido de este programa se centra más en las competencias conductuales, dirigiendo a los mentorandos a enfrentar desafíos profesionales. Identifica entre las preocupaciones más frecuentes de los estudiantes la adaptación a una nueva empresa, la preparación técnica y la adecuación del currículum a las exigencias del mercado.
Artur Teixeira, finalista de la Licenciatura en Bioinformática, espera que la mentoría le ayude a preparar las primeras entrevistas de empleo, ya que se siente “introvertido y nervioso”. Le gustaría recibir orientaciones sobre cómo mejorar el currículum y buscar prácticas junto a su mentor, profesional del área de Gestión de Recursos Humanos. Interesado en las áreas de data science y machine learning, considera que el contacto con alguien con experiencia profesional consolidada podría ayudarle a definir mejor su trayectoria.




