El nuevo laboratorio representa una inversión superior a 1,5 millones de euros y ocupa una superficie total de unos 250 metros cuadrados, reuniendo tres espacios de laboratorio de última generación. Desarrolladas en colaboración con la Universidad de Oxford, las instalaciones permitirán recuperar y analizar ADN conservado en vestigios arqueológicos, con especial enfoque en la Península Ibérica.
Con esta infraestructura, los investigadores del CIBIO-BIOPOLIS – Centro de Investigación en Biodiversidad y Recursos Genéticos de la Universidad de Oporto dispondrán de condiciones propias para estudiar ADN antiguo, un trabajo de gran complejidad que hasta ahora dependía de infraestructuras en el extranjero. El laboratorio ha sido diseñado para minimizar el riesgo de contaminación, con cámaras especializadas donde el aire es filtrado.
Además del ADN antiguo, el nuevo laboratorio reforzará otras líneas de investigación del CIBIO-BIOPOLIS, como el ADN ambiental para la monitorización de ecosistemas, la museómica para el análisis de ADN de especímenes de museos, y la ciencia forense aplicada a la vida silvestre para combatir la caza furtiva y el comercio ilegal de especies.
“"Un hito para la capacidad científica nacional. Queremos que sea un recurso compartido no solo por nuestros investigadores, sino también por científicos de todo el país, permitiéndoles realizar este tipo de investigación sin salir de Portugal."
Nuno Ferrand, director del BIOPOLIS, destacó que el laboratorio traduce la misión de traer infraestructuras de investigación de vanguardia y colaboración internacional. Joel Alves añadió que el objetivo es que se convierta en un epicentro de investigación, atrayendo científicos de todo el mundo.
La apertura del laboratorio refuerza la colaboración con la Escuela de Arqueología de la Universidad de Oxford, previéndose proyectos piloto sobre la procedencia de marfil de elefante y el estudio de la biodiversidad del Lago Victoria, en Uganda. Damian Robinson, director de la Escuela de Arqueología de la Universidad de Oxford, subrayó la importancia de la colaboración para explorar cuestiones sobre el pasado remoto y desafíos ambientales actuales.
La inauguración coincide con la ceremonia de entrega del Premio Gulbenkian Patrimonio – Maria Tereza e Vasco Vilalva 2026, que distinguió la rehabilitación de la Quinta de Crasto, sede del BIOPOLIS, con proyecto del estudio Nuno Valentim Arquitectura.




