La Dirección Regional de Salud (DRS) conmemora el Día Mundial de la Visión, que se celebra el 8 de octubre, con el objetivo de concienciar a la población sobre la relevancia de la prevención, el seguimiento regular de la salud ocular y el diagnóstico precoce.
Cambios súbitos en la visión, como destellos de luz, visión borrosa, manchas o pérdida parcial o total de la visión, son señales que no deben ser subestimadas y requieren evaluación profesional. La salud ocular debe ser monitorizada a lo largo de la vida, considerando la edad y los factores de riesgo individuales, ya que algunas patologías pueden progresar sin síntomas evidentes.
Patologías como el glaucoma, la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), la retinopatía diabética y las cataratas exigen especial atención. Las evaluaciones oftalmológicas periódicas son cruciales para el diagnóstico temprano, permitiendo tratamientos más efectivos y la prevención de la pérdida severa de visión o ceguera.
En la infancia, el seguimiento del desarrollo visual es fundamental. La identificación temprana de problemas refractivos como miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia, cuando no se corrigen, puede llevar al desarrollo de ambliopía o estrabismo.
La DRS fomenta la participación en los programas de cribado de salud visual, incluyendo el cribado infantil para niños de 4 años y el cribado de retinopatía diabética para personas con diabetes a partir de los 12 años. La prevención y el diagnóstico precoz son esenciales para preservar la visión y mejorar la calidad de vida.
“"La visión es un pilar de nuestra autonomía y calidad de vida; cuidarla es invertir en nuestra salud a largo plazo."




