La iniciativa, que contó con unos 20 participantes, en su mayoría niños, tuvo como objetivo alertar a la comunidad sobre la prevención de riesgos, los cuidados a tener en las viviendas y zonas comunes, y los procedimientos en caso de emergencia.
La participación activa de los residentes en el simulacro permitió reforzar la importancia de saber cómo actuar ante una situación de peligro. Mantener las zonas comunes y las vías de evacuación libres de obstáculos es igualmente esencial para facilitar la salida segura y garantizar el acceso de los medios de socorro.
Al involucrar a la comunidad, el Proyecto Barrio Seguro contribuye a promover comportamientos preventivos y reforzar la responsabilidad compartida en la construcción de barrios más seguros.




