La propuesta prevé la inversión para combatir la pobreza energética y promover una movilidad más accesible y sostenible, con foco en las familias vulnerables, más expuestas a los impactos de la subida de precios de los combustibles fósiles.
El plan tiene como objetivo apoyar a unas 50 mil familias vulnerables en medidas de apoyo a la eficiencia energética de la vivienda y a 5 mil familias vulnerables en la electrificación de la movilidad. Adicionalmente, prevé apoyar a unas 10 mil microempresas en la electrificación de flotas y la adquisición de unos 700 autobuses eléctricos para reforzar el transporte en territorios de baja densidad y regiones autónomas.
Gestionado por la Agencia para el Clima (APC), el objetivo de este plan es reducir la dependencia de los combustibles fósiles y el gasto energético, creando condiciones para que las familias y microempresas más vulnerables se beneficien de la transición hacia soluciones más limpias y eficientes.
La Ministra de Medio Ambiente y Energía, Maria da Graça Carvalho, destacó que este Plan es central en la estrategia de transición energética del país, asegurando la participación de familias, empresas y territorios y garantizando que los beneficios lleguen a quienes más lo necesitan.
A continuación, se llevará a cabo la negociación formal con la Comisión Europea para la aprobación y el inicio de la implementación, previsto para el segundo semestre de 2027 con el lanzamiento de los primeros avisos.




