El Decreto-Ley n.º 205/2026, publicado el 27 de octubre en el Diário da República, determina que, al menos el 60% de los ingresos anuales de la TGR se transfieran al Fondo Ambiental. Estos fondos se destinarán a financiar proyectos que mejoren la gestión de residuos, promuevan la valorización de materiales y reduzcan el depósito en vertederos, representando un cambio significativo en la aplicación de estos recursos.
El nuevo régimen asegura además que la financiación a los municipios no sea inferior al 30% de los ingresos de la TGR, con el objetivo de apoyar la modernización de infraestructuras, la eficiencia de los sistemas de gestión de residuos y la implementación de modelos de recogida selectiva más eficaces. La Ministra de Medio Ambiente y Energía, Maria da Graça Carvalho, destacó que la reforma busca acelerar inversiones y mejorar los resultados ambientales del país, con el objetivo de "menos residuos en vertedero, más reciclaje y una economía cada vez más circular".
Se han introducido incentivos para los municipios que cumplan los objetivos ambientales, con reducción o suspensión de la actualización anual de la TGR. El diploma también refuerza la transparencia a través de un informe anual e introduce nuevas reglas para la reutilización y reciclaje de residuos de construcción y demolición, así como para la gestión segura de residuos con amianto.
También se han implementado medidas de simplificación administrativa y digitalización de procedimientos. Esta revisión se enmarca en la estrategia del Gobierno para la transición hacia una economía circular, alineada con los planes estratégicos nacionales y europeos, que buscan alcanzar ambiciosos objetivos de reciclaje y reducción del depósito en vertederos hasta 2030 y 2035, respectivamente.




