Las normas son cruciales para la economía de la UE, garantizando seguridad, interoperabilidad y acceso al mercado en sectores clave como tecnologías limpias, baterías, construcción, ciberseguridad e industria transformadora. Las normas europeas armonizadas facilitan la demostración de conformidad con la legislación de la UE, reduciendo costes y aumentando la confianza del consumidor.
Sin embargo, el sistema actual enfrenta desafíos para seguir el rápido ritmo de la innovación y la evolución tecnológica, necesitando un desarrollo de normas más oportuno. En respuesta, la Comisión propone una revisión de la legislación para hacer el proceso más ágil, manteniendo la naturaleza de asociación público-privada con las organizaciones europeas de normalización.
La propuesta establece plazos más claros para el desarrollo de normas solicitadas por la Comisión y clarifica el uso de especificaciones comunes como alternativa. Refuerza también las obligaciones de las organizaciones de normalización nacionales y europeas para garantizar la participación de todas las partes interesadas, así como la transparencia y la rendición de cuentas. Adicionalmente, busca mejorar la coordinación de la UE en la normalización internacional y prevé la creación de un Centro de Especialización en Normalización Europea.




