Las intervenciones, con un horizonte de ejecución entre 2027 y 2029, abarcarán más de 208 kilómetros de carreteras en prácticamente todas las parroquias del municipio.
La iniciativa tiene como objetivo responder a las necesidades de conservación de las infraestructuras viarias, mejorando las condiciones de circulación, seguridad y confort de los usuarios, además de preservar el patrimonio viario municipal.
La intervención preventiva pretende evitar el agravamiento de patologías existentes en los pavimentos y otras infraestructuras, reducir futuros costes de reconstrucción y minimizar riesgos para la seguridad vial y peatonal.
Esta inversión integra una estrategia continua en la red viaria del municipio, complementando otras obras de mayor envergadura, como la construcción de una nueva rotonda en la EN242, junto a la Zona Industrial de Barosa.




