La muestra parte de la piedra para reflexionar sobre el paso del tiempo, la memoria y la transformación de los lugares, reuniendo trabajos que combinan técnicas como la transferencia de impresión, dibujo a grafito, carboncillo, pintura acrílica y pastel al óleo sobre papel.
Entre las obras, destacan dos dibujos creados a partir de ortofotomapas de la EDIA y montajes fotográficos que comparan la ubicación de la antigua y la actual aldea de Luz. Esta relación con Luz y con las alteraciones territoriales provocadas por Alqueva otorga a la exposición una dimensión especial para el museo.
La exposición aborda la piedra como materia que preserva vestigios del tiempo y de los cambios en los lugares, explorando su condición desde la materia prima hasta su presencia en los espacios habitados. La memoria, el olvido, la permanencia y el cambio son temas centrales en la reflexión sobre lo que el tiempo transforma y lo que deja atrás.
El título "(todo un) PEDRA DE TEMPO" sugiere este enfoque, en un juego de palabras que une la piedra y el tiempo, invitando a la observación de la materia como testigo de las transformaciones del paisaje y de la vida humana.




