La iniciativa incluyó caminatas, visitas y actividades culturales y ambientales, centradas en la exploración del bosque, la prevención de incendios, el cambio climático y la resiliencia territorial.
Uno de los momentos centrales fue una acción de restauración ecológica en áreas afectadas por los incendios de 2025, que devastaron cerca de 64 mil hectáreas en la región Centro. Se plantaron 400 especies arbóreas, arbustivas y herbáceas, con el objetivo de apoyar la regeneración natural y promover la diversidad y resiliencia de los ecosistemas.
Esta experiencia combinó el intercambio de culturas con la participación activa de los jóvenes en la valoración y recuperación ambiental del territorio.




