Acompañado por el presidente y la tesorera de la Unión de Freguesias de Côja y Barril de Alva, Paulo Amaral y Dulce Trindade, respectivamente, el edil supervisó los trabajos que pretenden hacer del espacio un lugar más organizado, seguro y atractivo, reforzando la conexión de la población y los visitantes con la ribera.
Para Luís Paulo Costa, la obra supone “un cambio significativo en la forma en que este espacio se vive y utiliza”, transformando un área hasta ahora ocupada de forma poco organizada en un lugar “más funcional, seguro y acogedor, reforzando la relación de Côja con su frente ribereño”.
Los trabajos incluyen la creación de 31 plazas de aparcamiento para vehículos y seis para motocicletas, nuevos accesos rodados, mejores recorridos peatonales y áreas ajardinadas. También se prevé la puesta en valor del margen del arroyo con un corredor verde, plantación de árboles y consolidación del muro existente.
La intervención reorganiza un área anteriormente utilizada para aparcamiento informal, integrándola mejor en el Parque do Prado. El proyecto también busca realzar el entorno paisajístico del antiguo molino, preparándolo para su futura utilización y disfrute.
La obra se deriva de un contrato de comodato entre el Municipio de Arganil y la Unión de Freguesias de Côja y Barril de Alva, que cedió gratuitamente los terrenos necesarios.




