La iniciativa responde a un problema de salud que afecta significativamente a la población, especialmente a los mayores, promoviendo el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos. El acuerdo permite que los pacientes diagnosticados con cataratas y que necesitan cirugía sean operados de forma rápida y sin costes financieros directos.
Los costes de la atención sanitaria son compartidos a partes iguales por la FAC y el CMP. Además, el Ayuntamiento se encarga del transporte de los residentes a las consultas e intervenciones, así como del seguimiento pre y postoperatorio, a través de su División de Educación, Acción Social y Salud.
La corporación municipal destaca la importancia de esta colaboración, que ha sido crucial para reducir los tiempos de espera y ofrecer una respuesta eficaz a una condición que impacta directamente en la autonomía y calidad de vida de la población senior.




