En el Día Nacional de Lucha Contra el Dolor, la Unidad Multidisciplinar del Dolor de la ULS Santa Maria presentó un caso de éxito en el abordaje del dolor complejo. José Silva, que sufría de dolor intenso e incapacitante debido a múltiples complicaciones quirúrgicas, vio su vida transformada por una intervención integrada e individualizada.
El dolor, descrito como "descargas eléctricas, puñalada y quemadura", impedía a José Silva dormir. Ante este cuadro clínico de alta complejidad, el equipo de la Unidad Multidisciplinar del Dolor implementó estrategias multimodales y técnicas no convencionales, logrando el control de los síntomas y recuperando el confort.
"Esta noche pude dormir siete horas sin despertarme", comparte José Silva, quien se encuentra ingresado en el Servicio de Cirugía Vascular tras la amputación de su miembro inferior izquierdo. "Dormía una hora por noche. Todavía no creo que haya podido descansar bien". La intervención consistió en "dormir" los nervios de la ingle y el muslo con analgésico a través de catéteres, una técnica explicada por el anestesiólogo André dos Santos Rocha.
El equipo multidisciplinar, que integra médicos, enfermeros y psicólogos, coordinado por Teresa Fontinhas y perteneciente al Servicio de Anestesiología dirigido por Filipa Lança, apuesta ahora por la cicatrización de la herida y el control de la infección. El objetivo es retirar la medicación fuerte y continuar el seguimiento del paciente como crónico.
En las Unidades Multidisciplinares del Dolor, el alivio de los síntomas se considera el principio para recuperar las ganas de vivir, devolver la esperanza y la sonrisa, y reencontrar a la familia.




