La sede de la Orden de Farmacéuticos (OF) fue escenario, este miércoles, de la sesión “Vacunación a lo largo de la vida: desafíos y oportunidades en Portugal”. El evento, organizado por RESPIRA – Associação Portuguesa de Pessoas com DPOC e outras Doenças Respiratórias Crónicas, reunió a diversos intervinientes del área de la salud para discutir los obstáculos persistentes en la adhesión a la vacunación en adultos e identificar caminos para mejorar la información, la confianza y el acceso a esta tecnología de salud.
En la sesión de apertura, Humberto Martins, presidente de la Secção Regional do Sul e Regiões Autónomas da OF (SRSRA-OF), en representación del decano, subrayó la necesidad de mejorar la información proporcionada a la población y de reforzar la alfabetización sanitaria. "Tenemos hoy ante nosotros varios desafíos: garantizar mejor información, reforzar la alfabetización sanitaria, combatir percepciones erróneas sobre el riesgo, promover la confianza y asegurar que la recomendación de la vacunación llegue de forma clara y personalizada a cada ciudadano”, afirmó.
Martins destacó además el papel crucial de los farmacéuticos en el aumento de la adhesión a la vacunación, dada su proximidad y accesibilidad. "La participación de los farmacéuticos en la vacunación estacional ha venido demostrando el valor de la proximidad, la accesibilidad y la confianza”, defendió, abogando por la articulación entre profesionales de la salud y sistemas de información, con salvaguarda de la protección de datos.
El estudio “Barreiras da Vacinação em Portugal”, promovido por el MOVA – Movimento Doentes pela Vacinação, fue presentado como momento central. La encuesta, realizada a 1.500 adultos, revela que el 94,4% reconoce los beneficios de la vacunación, como la protección contra enfermedades graves y la inmunidad de grupo. Sin embargo, cerca del 64% desconoce las vacunas para adultos incluidas en el Programa Nacional de Vacinação (PNV) y el 90,5% desconoce otras vacunas disponibles.
La percepción individual del riesgo es un factor limitante: el 38,8% de quienes no se vacunan anualmente contra la gripe o COVID-19 alegan no sentirse en riesgo, y la mitad de los participantes no considera la vacunación estacional una prioridad. El temor a efectos adversos afecta al 22,3% de los encuestados, especialmente entre los 36 y 44 años (32,8%).
La adhesión a otras vacunas en la edad adulta es reducida: 7,5% para la neumocócica, 4,9% para el VPH, 1,5% para el VSR y 1,3% para el Herpes Zóster. Las conclusiones refuerzan la necesidad de una recomendación más personalizada por parte de los profesionales de la salud, con más del 75% de los encuestados afirmando que se vacunarían más si recibieran información médica individualizada.




