El documento, que se encuentra en fase de elaboración, prevé la implementación de medidas preventivas y la creación de cuatro niveles de prontitud y actuación. Las acciones a ejecutar se definirán en función de la gravedad de las previsiones emitidas por las autoridades nacionales y de la evaluación de los servicios municipales y otras entidades locales.
En cuanto a las precipitaciones, las medidas esenciales incluyen la verificación de estructuras y puntos críticos, el preposicionamiento de bombas, la protección de instalaciones y la preparación para posibles interrupciones de vías.
En escenarios de viento extremo, la prioridad será la protección de árboles, cubiertas y estructuras, con la definición de rutas alternativas y medidas de seguridad.
Para situaciones de ausencia de energía y telecomunicaciones, las acciones de prevención abarcan la garantía de generadores, combustible y agua, además de la realización de pruebas y el mantenimiento de comunicaciones redundantes.
En el ámbito de la difusión y comunicación, además de los canales habituales, se establecerán alianzas con los medios de comunicación locales, con especial énfasis en los medios radiofónicos, y se explorarán otras formas de contacto directo con la población.
Este Plan complementa el Plan Municipal de Emergencia y Protección Civil y será analizado y aprobado en la próxima reunión de la Comisión Municipal de Emergencia y Protección Civil, prevista para finales de mes. La iniciativa surge tras el impacto de las tormentas que afectaron al municipio a principios de año.




