Seis de estos vehículos representan una inversión directa de la CIM superior a 3 millones de euros y permitirán realizar más de 300 mil kilómetros al año, aumentando el servicio disponible para la población.
Las restantes cinco unidades fueron adquiridas por la concesionaria, con una inversión de unos 2,5 millones de euros. Ambas inversiones cuentan con financiación del Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR).
Esta iniciativa busca ofrecer más oferta, más confort y menos emisiones, preparando la región para el futuro.




