La creación del grupo Quarteto Contratempus combinó música, teatro y humor, en una propuesta que tuvo como objetivo demostrar que la ópera, lejos de ser un género elitista, puede ser vivida y apreciada por todos.
La narrativa se centró en la Associação Cultural e Recreativa Espelho de Narciso, una compañía de teatro amateur dirigida por el Dr. Crispim Narciso, que soñaba con crear una ópera y revelar la voz de su hija, Almerinda. Para ello, se abrieron audiciones para encontrar un nuevo cantante, que se uniría al núcleo musical de la compañía, compuesto por el director (clarinetista), la soprano Almerinda y una violonchelista recién llegada.
El día de las audiciones, surgió un único candidato: Orfeu, el legendario héroe. Al constatar que la compañía veía la ópera a través de tradiciones y clichés, Orfeu decidió desafiarlos con nuevas ideas, al mismo tiempo que encontró en Almerinda un recuerdo de su amada Eurídice.
Utilizando los propios mecanismos de la ópera tradicional, como el disfraz y el lirismo, Orfeu buscó agitar a la compañía y acercarse a Almerinda. El espectáculo llevó al público en un viaje divertido por el universo de la ópera, mostrando su accesibilidad.




