El edil se desplazó a la Plaza del Municipio para escuchar a representantes sindicales y agentes de las fuerzas de seguridad que participaron en una manifestación en Ponta Delgada. Cabral consideró las reivindicaciones "justas" y apeló a su escucha y atención, destacando las "enormes responsabilidades" de estos profesionales en la protección de las poblaciones.
Una de las principales demandas de la manifestación fue la revisión de los estatutos retributivos y la atención a las condiciones de ejercicio de la actividad policial. Pedro Nascimento Cabral subrayó que la valorización salarial y profesional es crucial para dignificar las carreras y combatir las dificultades de reclutamiento.
El Presidente de la Cámara reiteró la necesidad de reforzar la plantilla de la PSP en Ponta Delgada, argumentando que "más agentes significan mayor presencia policial en las calles, mejores condiciones de fiscalización y una capacidad acrecentada de prevención y disuasión de la criminalidad". Defendió que la ciudad necesita una plantilla "ajustada a su dimensión".
Cabral insistió también en la importancia de garantizar el funcionamiento permanente de la comisaría de la PSP en Ponta Delgada, cuestionando el cierre de la atención durante la noche y los fines de semana. "No es aceptable que la mayor ciudad de las Azores no disponga de una comisaría permanentemente abierta", afirmó.
También se alertó sobre las condiciones de las instalaciones policiales y la insuficiencia de vehículos. Pedro Nascimento Cabral consideró indispensable que los profesionales dispongan de "infraestructuras dignas y los equipos necesarios". Aunque la responsabilidad principal recae en el Estado, el Municipio mostró disponibilidad para colaborar en la búsqueda de soluciones, estudiando un protocolo para la rehabilitación de instalaciones.
El edil recordó la cooperación ya existente, como la implementación del sistema de videovigilancia, y concluyó que su gabinete continuará siendo "portavoz de estas justas reivindicaciones" ante el Gobierno de la República, ya que "lo que está en juego es la dignidad de los profesionales y la seguridad de toda la población".




