El Ayuntamiento de Ponta Delgada aprobó, esta mañana, por mayoría, un voto de protesta relativo a las sospechas suscitadas por los concejales del Movimiento Ponta Delgada para Todos (MPDLPT) sobre la organización de Ponta Delgada 2026 – Capital Portuguesa de la Cultura. La deliberación manifiesta preocupación por las posibles consecuencias de la controversia en la credibilidad de la iniciativa y en la captación de financiación privada.
El documento, presentado por el Presidente del Ayuntamiento, Pedro Nascimento Cabral, durante la reunión ordinaria del Ejecutivo, se centra en comunicados y declaraciones públicas de los concejales del MPDLPT, con particular referencia a las intervenciones de la concejala Sónia Nicolau, relacionadas con la curaduría del área de Literatura y la contratación del Festival Literario Utopia Açores 2026.
En la fundamentación de la propuesta, se defiende que el escrutinio político debe ejercerse con rigor y responsabilidad, especialmente cuando implica alegaciones susceptibles de afectar la reputación de personas e instituciones. El voto subraya que la transparencia y la rendición de cuentas son principios fundamentales, pero considera necesario distinguir dudas políticas, irregularidades demostradas y eventuales ilícitos.
El voto de protesta recupera las aclaraciones prestadas por la Comisaria de Ponta Delgada 2026, Katia Guerreiro, en la Asamblea Municipal del 30 de septiembre. Guerreiro reveló que un potencial financiador privado, que había manifestado intención de apoyar la iniciativa, se encontraba en vías de retirar dicho apoyo a raíz de las polémicas.
Ante esta posibilidad, la deliberación manifiesta preocupación por los efectos que la pérdida de financiación podría tener en la concreción de la programación y en la confianza de los socios. El documento alerta sobre la posibilidad de que la controversia afecte los recursos disponibles y la relación con entidades colaboradoras.
El voto aprobado reconoce la relevancia cultural, institucional y estratégica de Ponta Delgada 2026, reafirmando la necesidad de transparencia, rigor en la gestión y escrutinio público, acompañados de responsabilidad en la comunicación de informaciones y sospechas. El documento será remitido a varias entidades, incluido el Gobierno Regional de Azores.




